¿Ojos que no ven, corazón que no siente?  Los retos de la inclusión LGBT+ en personas invidentes

La Escuela Nacional de Ciegos, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México, cumple 150 años. En conmemoración nos dimos a la tarea de explorar y crear un espacio de difusión que reconozca a la comunidad de personas invidentes, quienes dieron a conocer a través de Reddit cómo fue que descubrieron su orientación sexual aún sin contar con el sentido de la vista.

Los testimonios recopilados coinciden en un discurso homogéneo que nos refiere a la importancia que conlleva la información sensorial que se recopila a través del resto de los sentidos, y cómo estos entran en juego al momento de definir su preferencia.

Estos son algunos diálogos recopilados de hombres y mujeres que brindaron su testimonio:

"Escuché las voces de los chicos y me parecieron atractivas. Aunque no pueda verlos físicamente, mentalmente puedo imaginar su aspecto".

"Compré libros en braille sobre sexo, los leí y fue entonces cuando tuve una vaga comprensión del tema. Lo que es sorprendente y muy importante es que comencé a darme cuenta de que me atraían otros chicos y hombres, pero no las mujeres".

"No he tenido que ver un pene para saber que no quiero tocar uno".

Dado que esta comunidad no puede establecer contacto visual ni tampoco leer el lenguaje corporal con la mirada, la sensualidad se dirige principalmente hacia el tacto, el olfato y el oído, que resultan ser más eficientes en ausencia de la vista. 

Básicamente, la atracción "no visual" o latente, se traduce en otros factores esenciales del ser humano como, por ejemplo, el reconocimiento del timbre de voz, la fijación por ciertos olores y texturas, la configuración del cuerpo a través del tacto, la cognición y otros criterios de compatibilidad que puedan comunicarse de forma verbal o textual

Tomando en cuenta todos los aspectos del desarrollo humano, estamos comprometidos a generar valores que son fundamentales para poder sustentar un apoyo hacia la inclusión en su totalidad.

Todos somos únicos e irrepetibles, ¡todos somos orgullosamente diversos!

Ojos que no ven... corazón que siente a través del resto de los sentidos. ¡Pasa la voz! La comunidad LGBT+ invidente también merece ser visibilizada. 

 

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