La primera vez que escuché que existía algo llamado: Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual y la Identidad de Género (ECOSIG), pensé: "¿Corregir?, ¿qué hay que corregir?", esa fue la primera palabra que me saltó, después rebobiné mi cerebró y me dije a mí misma: "¿Esfuerzos?", es bien sabido que si hay que forzar algo, significa que por ahí no va la cosa, entonces me puse a investigar sobre estas prácticas.  

Estas prácticas son también conocidas como "terapias de deshomosexualización" o "terapias de conversión" y van desde terapias psicológicas o psiquiátricas, sesiones religiosas (sí, con un sacerdote), hasta terapias de shock (sí, se les dan descargas eléctricas a las personas); tienen la finalidad de "cambiar" la orientación sexual de una persona homosexual o bisexual y "convertirla" en heterosexual. Es muy importante mencionar, que en la mayoría de los casos, durante estas "terapias", las personas experimentan una serie de tratos crueles, inhumanos y degradantes. 

                                                      Fotografía: PELAG Panamá

Lo anterior, claramente, es producto de sociedades heteronormadas en las que se considera que lo "normal" es ser heterosexual y cualquier otra identidad y expresión de género es anormal. Esto, por supuesto, es un ERROR ERROR ERROR. 

CONAPRED (Consejo Nacional para prevenir la Discriminación), reconoce que: 

  • La orientación sexual, la identidad de género y la expresión de género son dimensiones íntimas y privadas de la personalidad y, por tanto, son parte esencial del proyecto de vida de las personas que deben ser salvaguardadas.

                                                        Fotografía: PELAG Panamá

Es así, que las ECOSIG atentan deliberadamente contra los derechos de las personas LGBT+, pero aquí va la BUENA NOTICIA...

El Senado de la República busca que se sancione penalmente a quien realice dichas prácticas u obligue a alguien a tomarlas y se prevé aumentar la pena al doble, cuando las conductas tipificadas se realicen en contra de personas menores de 18 años, adultos mayores o personas con alguna discapacidad.

La penalización iría desde multas de 86, 880 a 173, 760 pesos hasta 2 a 6 años de prisiónPor otro lado, los profesionales de la salud que incurran en estas prácticas serán suspendidos por tres años. 

Se tiene previsto que el dictamen sea aprobado en el actual periodo ordinario de sesiones  -que concluye hoy 30 de abril-; no obstante, esto depende de los tiempos impuestos por la contingencia sanitaria, ya que ahora el Senado tiene suspendidas sus sesiones, a causa del COVID-19. Se espera que, antes de que termine este año, se apruebe esta reforma al Código Penal Federal y a la Ley General de Salud para lograr que también se apruebe en Cámara de Diputados (Información de MILENIO).

La aprobación de esta reforma implica un gran avance en materia de Derechos LGBT+, ¡NOS URGE!, pero somos pacientes y confiamos. 

 

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