¿Eres de los que ya no cree en las ideas de hace 100 años?, ¿te alegras y celebras la aprobación del matrimonio igualitario y del aborto? ¡Arrepiéntete hereje! 

No, no, no me malinterpretes, yo también estoy a favor, creo firmemente en que la evolución del pensamiento nos permite crecer como seres humanos y como sociedad, en el sentido más amplio de la palabra "crecer": Aumentar [la cantidad, el tamaño, la intensidad o la importancia de una cosa].

Entonces... ¿por qué empecé diciendo que somos unos herejes?

¡Fácil! Hace unos días se publicó la biografía autorizada de Benedicto XVI, Papa emérito, quien asegura que:
"Hace cien años, todos habrían visto que era absurdo hablar sobre el matrimonio homosexual. Hoy, cualquiera que se oponga a él está socialmente excomulgado", dice Ratzinger, al tiempo que añade que "lo mismo se aplica al aborto y a hacer humanos en el laboratorio", después expresa su "miedo al poder espiritual del Anticristo".

Sí, entendiste bien, los que pensamos diferente, somos el Anticristo, y es terrible que estemos "condenando" a las personas que no aceptan el matrimonio igualitario ni el aborto, sí, según él, somos los malos. 

Seré breve y no generaré más polémica, pues considero que las declaraciones de Benedicto XVI, ya la generan por sí mismas, por lo tanto, me limitaré a decir esto: 

La Iglesia es, desde su creación, una Institución con fines moralizantes, dicha Institución está basada en la masculinidad hegemónica, lo cual implica que, por voluntad divina y conforme al "orden natural", se haya creado un sistema de dominación fundado sobre la "masculinidad sagrada" que discrimina a las mujeres, niñas y niños y que es homófobo. 

 

¡Tú puedes sacar tus propias conclusiones!, nosotros, desde Fagazine, te mandamos mucho amor y seguimos apoyando la diversidad. Hoy más que nunca, cuestionamos la "normalidad". 

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