Arturo Rivera, reconocido artista plástico mexicano, falleció a sus 75 años de edad el pasado jueves 29 de octubre; la tragedia sucedió en la madrugada debido a una hemorragia cerebral a causa de una caída que sufrió en su estudio de la colonia Condesa. 

De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Bellas Artes: “Lamentamos el sensible deceso del reconocido artista Arturo Rivera, quien deja un trascendente legado en la plástica del país. Expuso en el Museo del Palacio de Bellas Artes y ganó el Primer Premio en la II Bienal de Beijing, China”.

Hoy nosotros queremos honrar la vida y recordar el trabajo de este gran artista, quien por más de 40 años entregó su vocación a la creación de innumerables obras de arte, las cuales son el legado de las diversas disciplinas de las artes plásticas en las que Arturo Rivera incursionó a lo largo de su vida. Hoy son la huella que ha dejado en el mundo del arte mexicano y el mundo. 


Arturo Rivera nació en la Ciudad de México en el año de 1945. Su trayectoria la marca el estudio de la pintura en la Academia de San Carlos en la Ciudad de México. Posteriormente cursó clases de serigrafía y proceso de serigrafía fotográfica en la City Lit Art School de Londres. 

Fue en 1979 cuando su nombre empezó a sonar en diferentes partes del mundo hasta el punto de llegar a los oídos de el artista Max Zimmerman, quien conoció la obra y trabajo de Rivera en el Instituto Latinoamericano en Madison Street y le ofreció ser asistente en la Kunstakademie. 

Fue un año después cuando la buena reputación de Rivera y su talento lo llevaron a presentarse en el Museo de Arte Moderno de México; exhibió su obra por primera vez y desde aquel momento se le reconoció en México y en el resto del mundo. Ciudades como Nueva York, Puerto Rico, La Habana, Múnich, Medellín, Roma, Berlín, París, Tokio, Londres, Polonia y los países nórdicos, fueron las sedes privilegiadas en mostrar la obra de Arturo Rivera. 

"Hay realidades que realmente no existirían si no fuera porque Arturo Rivera las ha pintado”, en palabras de Carlos Blas Galindo, crítico de arte e historiador. 

El estilo de este gran artista plástico, tanto en su escultura como en grabado y pintura - disciplinas que desarrolló desde sus comienzos- está cargado de un gran contacto con la exploración de la corporalidad humana que no es natural. Entre sus materiales más utilizados destacan las pieles en conjunto con elementos artificiales como mensaje de una construcción externa para la creación de la humanidad.

En su pintura es reconocible su constante pasión por retratar desnudos con personas que mantienen una mirada perdida, pero que al mismo tiempo desafían a su espectador. Son los tonos cobrizos el sello distinto de Rivera, jamás utiliza color pero son las formas, las texturas y la historia lo que dan vida a sus obra.

“Mi pintura, yo la llamaría más bien formal y realista, no clásica. En mi trabajo tengo que tener una forma estricta; si no, exploto, pues el contenido es muy fuerte. El realismo es una valoración de la luz. Trabajo con modelo, pero no pinto directo del natural, sino que siempre parto de una sesión de fotos. Tampoco hago estudios previos para verterlos en un cuadro. Dibujo sobre el lienzo copiando directamente de la fotografía o, si es algo muy complicado, cuadriculo. Actualmente ya casi no dibujo así, sino que me voy con las luces y las sombras”, comentó Arturo Rivera en una entrevista con el escritor Jaime Moreno Villarreal.

La irrealidad fue la visión de Rivera, pero hoy, mañana y siempre permanecerá su legado como uno de los artistas mexicanos más experimentados en las artes plásticas; su técnica  no tradicional inspirará a muchas más personas, como lo ha hecho hasta el momento.

 

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